
Las propuestas de EPN: Políticas de juventud
¿Qué viene a nuestra mente cuando escuchamos la palabra jóvenes? Seguramente para una gran mayoría consiste en un grupo de personas que
comparten una determinada edad; sin embargo, reducirlos a eso representa un
grave problema. Los jóvenes son personas heterogéneas, con necesidades y
situaciones distintas. Por ello, concebirlos como un grupo homogéneo es uno de
los principales errores en la creación de políticas públicas. El punto de referencia
debe ser en todo caso, que los jóvenes son agentes del desarrollo y es de esta
idea, quizá un tanto abstracta, de donde los gobiernos deben partir para
desarrollar esas políticas.
El pasado domingo 12 de agosto se conmemoró el Día Internacional de la Juventud y una vez más, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha señalado la necesidad de desarrollar políticas públicas que garanticen los derechos de los jóvenes y que atiendan sus necesidades. Esto es, no se trata sólo de garantizar el acceso a la educación, sino de proporcionarles una educación de calidad que responda a las demandas actuales; acceso a los servicios de salud, que se concentren en la salud integral de los jóvenes atendiendo las características particulares en cada edad; oportunidades de empleo, donde sus derechos laborales sean respetados.
Tomando el día de la juventud como referente y algunos de
los señalamientos de la ONU, hay que preguntarnos: ¿está nuestro próximo
gobierno federal preparado para enfrentar estos retos? ¿Cuáles son sus propuestas?
¿Son acordes a la realidad que enfrentamos los jóvenes actualmente? Como
recordarán algunos lectores, en Arena Electoral nos dimos a la tarea de
visibilizar las propuestas de los candidatos a la presidencia por ser un tema relevante
en nuestro contexto nacional. Lo clasificamos dentro de desarrollo social
precisamente por lo que mencioné al principio: los jóvenes son actores del
desarrollo y no sólo receptores de las acciones del gobierno.
En este tema, Enrique Peña Nieto ocupó el segundo lugar con 6.1 de calificación, evaluado por expertos en la materia como: José Antonio Pérez, Christopher Córdova, Herlinda Zuárez, Cristina Cobos, Gustavo Hernández, Luis Antonio Mata, Gustavo Garabito y Janneth Trejo. A decir de los evaluadores, sus propuestas están basadas “en una visión superficial y común de los retos que enfrentan los jóvenes”, hubo quien las calificó de nada innovadoras y muy tradicionales. Uno de los comentarios que más llamaron mi atención fue el realizado por Luis Antonio Mata, quien señaló la invisibilización de grupos juveniles particulares, es decir, la falta de reconocimiento de la diversidad de los jóvenes de la que hablaba al inicio. Los temas faltantes fueron: juventud indígena, violencia en el noviazgo y la relación juventud-medio ambiente.
Aunque las propuestas de EPN se centran principalmente en el tema educativo, resaltan algunas como: implementar una política de inserción laboral para los recién egresados, generar oportunidades para el desarrollo artístico, prevenir las adicciones desde un enfoque de salud pública, crear una Ley General de Juventud y desarrollar programas para la compra de la primera vivienda (este último tema poco abordado en la agenda de jóvenes). Sin embargo, los grandes ausentes dentro de las propuestas son los “cómos” y quizá el principal reto consiste en cómo integrará la participación de los jóvenes en la toma de decisiones a la que también hace alusión.
Por otra parte, cabe resaltar que varias de las
propuestas realizadas por EPN coinciden con las desarrolladas por la Red de Instituciones Especialistas en Juventud y Desarrollo (RIE), las
cuales fueron resultado de la consulta realizada a jóvenes de 10 entidades
federativas y especialistas en la materia. No está por demás decir que es de
esa manera como se deben construir las propuestas, programas y políticas, con
la participación de los jóvenes.
De esas propuestas, destacan dos no mencionadas en la agenda de EPN: 1) la ejecución de programas y proyectos gubernamentales en alianza con Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) locales, que propicien la contextualización de las estrategias y la participación de las comunidades y 2) el fortalecimiento del Instituto Mexicano de la Juventud como organismo técnico rector, con autonomía y presupuesto suficiente, encargado de promover y coordinar las políticas públicas de juventud en todo el territorio nacional en apoyo a los gobiernos locales. Aspectos clave para darle un giro a las políticas instrumentadas hasta el momento.
Una vez realizado este breve recuento de lo planteado durante la campaña, y considerando que el 32 por ciento de la población de México está conformada por jóvenes de 12 a 29 años, esperemos que nuestro próximo gobierno tenga la capacidad de ver en los jóvenes esa oportunidad de desarrollo, garantizando derechos y generando las condiciones necesarias para explotar el potencial que existe en cada joven; pero también es la oportunidad de todos los jóvenes para actuar y construir un mejor país y para darle voz a aquellos que por diversas circunstancias no la tienen aún.
@nancyhmz es licenciada en Ciencia Política y Administración Pública por la UNAM y es Coordinadora Académica de @ArenaElectoral.





